Las jóvenes son menos propensos que los adultos a reconocer cuando están en relaciones abusivas o coercitivas.

También es menos probable que busquen servicios de apoyo.

El lenguaje y la conversación tradicionales en torno al maltrato doméstico tienen una relevancia limitada para las relaciones de las jóvenes. Esto puede tener un efecto de aislamiento, impidiendo que las jóvenes se presenten.

En colaboración con SafeLives, hemos trabajado con 500 jóvenes de todo el Reino Unido para sacar a la luz las ideas y las historias sobre los abusos en las relaciones de los adolescentes. Entre ellos había adolescentes con discapacidades y con problemas de salud mental.

Esa consulta mostró lo difícil que era para las adolescentes saber dónde trazar la línea entre los comportamientos saludables y los abusivos. Esta idea, junto con las valientes historias compartidas por las jóvenes, ha constituido la base de una nueva plataforma interactiva en línea llamada Dibuja la línea.

Se invita a las jóvenes a leer historias de relaciones reales y a trazar una línea con el dedo en las partes de las historias que, en su opinión, muestran comportamientos perjudiciales.

Luego pueden comparar su interacción con la de otros adolescentes y profesionales, con información sobre el porqué de la línea y cómo obtener apoyo.